En una estación del Metro, Óscar Hahn

martes, 16 de febrero de 2010

EN UNA ESTACIÓN DEL METRO

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro

y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos

y la perdieron para siempre entre la multitud

Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por las estaciones

y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles

Y quizás el amor no es más que eso:

una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro

y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre



Óscar Hahn, Versos robados, Visor, Madrid, 1995, página 46.

1 comentarios:

Dani dijo...

¿Todos fantaseamos con la gente del metro? Un saludo!