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Tan sólo esto, Czesław Miłosz
sábado, 24 de marzo de 2012
TAN SÓLO ESTO
Un valle y sobre él bosques de colores otoñales.
Llega un viajero, le ha traído aquí un mapa
O quizás la memoria. Una vez hace tiempo, al sol,
Cuando cayó la primera nieve, pasando por aquí
Experimentó una dicha, intensa, sin motivo,
Una dicha de los ojos. Todo era un ritmo
De los árboles desplazándose, de un pájaro en el vuelo,
De un tren en el viaducto, una fiesta del movimiento.
Vuelve pasados los años, no desea nada.
Tan solo quiere una cosa, la cosa más preciada:
Ser una mirada pura, sin nombre,
Sin esperas, sin temores ni esperanzas,
En la frontera donde termina el yo y el no yo.
Czesław Miłosz, Tierra inalcanzable, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2011, p. 284.
[No revelar lo prohibido...], Czesław Miłosz
sábado, 21 de enero de 2012
No revelar lo prohibido. Mantener el secreto.
Porque lo revelado perjudica a la gente.
Como en la infancia la habitación que da miedo
y que no nos está permitido abrir.
¿Y qué habría encontrado en esa habitación?
Algo diferente entonces, algo diferente ahora
que soy viejo y descrito tantas veces
lo que ven los ojos.
Hasta que he llegado a aprender que lo más indicado
es callar.
Czesław Miłosz, Tierra inalcanzable, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2011, p. 399.
Lo que fue grande, Czesław Miłosz
sábado, 14 de enero de 2012

LO QUE FUE GRANDE
A Aleksander y Ola Wat
Lo que fue grande, ahora resulta pequeño.
Los reinos empalidecieron como bronce nevado.
Lo que nos hería, ya dejó de herirnos.
Tierras celestes giran y brillan.
A la orilla del río, tendido en la hierba,
Lanzo barquitas de corteza como antaño.
Czesław Miłosz, Tierra inalcanzable, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2011, p. 131.
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