Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Salas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Salas. Mostrar todas las entradas

Viejo camarero, Miguel Salas Díaz

viernes, 21 de octubre de 2011


VIEJO CAMARERO

Una chica dormita sobre un libro.
Bajo la blanca blusa
el jardín infinito de la carne.
Primavera perpetua,
joya lejana y líquida
que no arderá jamás en estas manos
que aguantan, temblorosas, la bandeja
cargada de cafés y decepciones.




Camarero en el Anthony, Kathy Weber


Miguel Salas Díaz, Las almas nómadas, Hiperión, Madrid, 2011, p. 17.

Novia del soldado, Miguel Salas

miércoles, 13 de julio de 2011



NOVIA DEL SOLDADO

Noche oscura del cuerpo.
La guerra ha vuelto alambre nuestra almohada.
Después de que te has ido,
cómo llamar dormir a dormir sola.
Al alba, el ancho pozo de mi cama
se mide en años luz.
Después de que te has ido
soñar es recorrer una trinchera.



El soldado, Mijail Larionov


Miguel Salas, Las almas nómadas, Hiperión, Madrid, 2011, p. 18.

Busero, Miguel Salas

martes, 7 de junio de 2011
Chica rubia en un autobús de la 107 de Montreal, Reb Frost

BUSERO

Frena el bus. El cristal
vibra y afuera el mundo
resbala, irrepetible, hacia el otoño.
Junto a mí una estudiante
repasa la lección de biología.
En sus manos minúsculas y frágiles
laten las mismas venas que en las láminas
y repite su boca, como un salmo,
negros nombres de vísceras que suenan
a promesas de amor
y podredumbre.
Frena el bus y mi cuerpo
sueña hacerse lección entre sus labios.



Miguel Salas, Las almas nómadas, Hiperión, Madrid, 2011.