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Cometas, Antonio Luis Ginés
lunes, 7 de abril de 2014
COMETAS
Sola a los treinta. Las horas, los días... ocupan demasiados espacios para llenarlos de calor y de roce; el frío de unas sábanas escuece más que el cuchillo del carnicero por la mañana. Domingos por la tarde, cafés de bajo ritmo cardíaco, pensamientos que nunca tocan los labios por miedo a que no se cumplan, y esa angustia de siempre a que el último tacto, el de anoche, se escape borroso como otra cometa entre tus manos
de niña grande.
Antonio Luis Ginés, Picados suaves sobre el agua, Bartleby, Madrid, 2009, p. 55.
Una vida, Antonio Luis Ginés
jueves, 28 de enero de 2010
El joven que se ganaba la vida haciendo fotocopias ahora limpia cristales en los semáforos. Hay días que no pasa de los diez euros. Sus movimientos son rápidos, aprendió la mecánica y no repara en quién está al otro lado; puede limpiar el parabrisas del tipo del banco que lo hundió; un impago y el sistema te premia. Ya no es tan joven, no dispone de futuro, ha vuelto a la calle, a dejar pulcros grandes automóviles donde la dignidad y la rabia nunca ocupan asiento. Si llueve, mala suerte, amarga publicidad en sus labios, aunque sus manos parezcan esquivar el tiempo, caen tristes, resignadas con la languidez de esos días que nunca terminan
de irsedel todo.
Antonio Luis Ginés, Picados suaves sobre el agua, Bartleby Editores, Madrid, 2009, página 22.
Punzada, Antonio Luis Ginés
domingo, 17 de enero de 2010
PUNZADA
Te visita el recuerdo. Sólo quieres las líneas de aquel cuerpo que te devuelvan a la vida. Las nubes rastrean los cielos y pudieran ser las mismas de entonces. Un chiquillo desnudo tiembla bajo la lluvia de octubre y tiene tu rostro y tu ropa. Pasan mujeres y hombres ciegos, se estrellan en el mismo círculo sin salida. Pudieras ser tú uno de ellos, con la mano entre el corazón y el sexo; el que levanta nubes de polvo y corre a la desesperada, el que trata de esquivar
este golpe en la memoria, pudieras ser tú
aunque el dolor baje por tu boca
hasta la tierra
y la reseque.

Antonio Luis Ginés, Picados suaves sobre el agua, Bartleby Editores, Madrid, 2009, página 17.
este golpe en la memoria, pudieras ser tú
aunque el dolor baje por tu boca
hasta la tierra
y la reseque.
Antonio Luis Ginés, Picados suaves sobre el agua, Bartleby Editores, Madrid, 2009, página 17.
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