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[Las palabras crean...], José Ángel Valente & Guy Laramée

sábado, 23 de febrero de 2013



Las palabras crean espacios agujereados, cráteres, vacíos. Eso es el poema.



José Ángel Valente, Notas de un simulador, Ediciones La Palma, Madrid, 1997, p. 29.

«Serán ceniza...», José Ángel Valente

miércoles, 25 de julio de 2012
Cenizas, Edvard Munch

«SERÁN CENIZA...»

Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o de su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.

Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.


José Ángel Valente, Noventa y nueve poemas, Alianza, Madrid, 2001 (1981), p. 27.

[Memoria y recuerdo], José Ángel Valente

domingo, 11 de marzo de 2012
Recuerdo de un viaje, René Magritte



Memoria y recuerdo: la memoria es el vasto territorio que contiene lo que no recordamos.



José Ángel Valente, Diario anónimo (1959-2000), Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2011.

Criptomemorias, José Ángel Valente

miércoles, 2 de noviembre de 2011
Sol en una habitación vacía, Edward Hopper

CRIPTOMEMORIAS

Debiéramos tal vez
reescribir despacio nuestras vidas,
hacer en ellas cambios de latitud y fechas,
borrar de nuestros rostros en el álbum materno
toda noticia de nosotros mismos.

Debiéramos dejar falsos testigos,
perfiles maquillados,
huellas rotas,
irredentas partidas bautismales.

O por toda memoria,
una ventana abierta,
un bastidor vacío, un fondo
irremediablemente blanco para el juego infinito
del proyector de sombras.
_______________________Nada.
De ser posible, nada.



José Ángel Valente, Noventa y nueve poemas, Alianza, Madrid, 2001 (1981), p. 192.

[A usted le doy una flor...], José Ángel Valente

viernes, 14 de octubre de 2011
Mujer con flores silvestres, Odilon Redon

A usted le doy una flor,
si me permite,
_____________un gato y un micrófono,
un destornillador totalmente en desuso,
una ventana alegre.
Agítelos.
_________Haga un poema
o cualquier otra cosa.
Léasela al vecino.
Arrójela feliz al sumidero.
_______________________Y buenos días,
no vuelva nunca más, salude
a cuantos aún recuerden
que nos vamos pudriendo de impotencia.


José Ángel Valente, Noventa y nueve poemas, Alianza, Madrid, 2001 (1981), p. 165.

Días de octubre de 1996, José Ángel Valente

lunes, 3 de octubre de 2011
Bosque de hayas, Gustav Klimt


El amarillo, el verde, el encendido
rojo sólo para morir
bajo el tendido velo del otoño.

La luz no está en la luz, está en las cosas
que arden de luz tenaz bajo la lluvia.

Nada tiene más fuego en sus entrañas
que la melancolía ardiente de esta hora.

Nada tiene más fuego que la ausencia.

¿Llorar?
__________Lloradme nunca.
___________________________Me he perdido
con el aire en las bóvedas tan bajas
de un cielo que, piadoso, me disuelve.

(Días de octubre de 1996)



José Ángel Valente, Fragmentos de un libro futuro, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2000, p. 71.

Canción para franquear la sombra, José Ángel Valente

viernes, 23 de septiembre de 2011



CANCIÓN PARA FRANQUEAR LA SOMBRA

Un día nos veremos
al otro lado de la sombra del sueño.
Vendrán a ti mis ojos y mis manos
y estarás y estaremos
como si siempre hubiéramos estado
al otro lado de la sombra del sueño.



Abedules en sombra, Derek Marsland


José Ángel Valente, Noventa y nueve poemas, Alianza, Madrid, 2001 (1981), p. 195.

Espacio, José Ángel Valente

miércoles, 14 de septiembre de 2011


Y todas las cosas para llegar a ser se miran en el vacío espejo de su nada.
(Espacio)



José Ángel Valente, Fragmentos de un libro futuro, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2000, p. 78.

Desde el otro costado, José Ángel Valente

sábado, 3 de septiembre de 2011
Pescando bajo el claro de luna, Aert van der Neer


Ha pasado algún tiempo. El tiempo pasa y no deja nada. Lleva, arrastra muchas cosas consigo. El vacío, deja el vacío. Dejarse vaciar por el tiempo como se dejan vaciar los pequeños crustáceos y moluscos por el mar. El tiempo es como el mar. Nos va gastando hasta que somos transparentes. Nos da la transparencia para que el mundo pueda verse a través de nosotros o pueda oírse como oímos el sempiterno rumor del mar en la concavidad de una caracola. El mar, el tiempo, alrededores de lo que no podemos medir y nos contiene.
(Desde el otro costado)


José Ángel Valente, Fragmentos de un libro futuro, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2000, p. 34.

Límite, José Ángel Valente

jueves, 18 de diciembre de 2008
La puerta de los sueños, George Krause



LÍMITE

Qué oscuro el borde de la luz
donde ya nada
reaparece.



José Ángel Valente, Obra poética 1: Punto cero (1953-1976), Alianza Editorial, Madrid, 1999, p. 217.