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[Una oración como un lamento], John Berger

sábado, 13 de abril de 2019
Paisaje al atardecer, Emil Nolde


La diferencia entre las estaciones, al igual que la diferencia entre el día y la noche o entre un día soleado y un día lluvioso, es vital. El discurrir del tiempo es turbulento. La turbulencia acorta los tiempos vitales, objetiva y subjetivamente. La duración es breve. Nada dura. Esto es tanto una oración como un lamento.


John Berger, ¿Estamos a tiempo?, Nórdica, Madrid, 2019. Traducción de Pilar Vázquez.

[Tal vez en el principio...], John Berger

martes, 12 de marzo de 2019
Selçuk Demirel


Tal vez en el principio
el tiempo y lo visible,
inseparables hacedores de distancia,
llegaron juntos
borrachos
golpeando la puerta
justo antes del amanecer.



John Berger, ¿Estamos a tiempo?, Nórdica, Madrid, 2019. Traducción de Pilar Vázquez.

[En el momento mismo en el que se protesta], John Berger

viernes, 8 de marzo de 2019
En el momento mismo en el que se protesta tiene lugar una pequeña victoria.

Y el momento, aunque pasa como cualquier momento, se hace en cierto modo indeleble. Pasa, pero ha quedado impreso.


John Berger, ¿Estamos a tiempo?, Nórdica, Madrid, 2019. Traducción de Pilar Vázquez. Ilustraciones de Selçuk Demirel.

[Si solo...], John Berger

miércoles, 6 de marzo de 2019
Selçuk Demirel


Si solo pienso en mí, ¿quiénes son los otros? Si los otros solo piensan en ellos, ¿quién soy yo? Si no ahora, ¿cuándo? Si no aquí, ¿dónde?


John Berger, ¿Estamos a tiempo?, Nórdica, Madrid, 2019. Traducción de Pilar Vázquez.

[El modo de leer], John Berger

domingo, 29 de octubre de 2017
 Cuando las estrellas caen al mar, Troy Ruffels


Los primeros que inventaron, que dieron un nombre a las constelaciones eran narradores. Al trazar una línea imaginaria entre ellas, les confirieron una imagen, una identidad. Se ensartaban las estrellas en esa línea al igual que se van ensartando los acontecimientos en un relato. Imaginar las constelaciones no modificó las estrellas, ni tampoco el negro vacío que las rodea. Lo que cambió fue el modo de leer el cielo nocturno.

John Berger, Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos, Nórdica, Madrid, 2017.

[El hogar...], John Berger

sábado, 14 de octubre de 2017

El hogar es la vuelta a donde la distancia todavía no contaba.


John Berger, Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos, Nórdica, Madrid, 2017.

[Todos los poemas auténticos...], John Berger

domingo, 8 de octubre de 2017
Dos seres humanos. Los solitarios, Edvard Munch 


Todos los poemas auténticos contribuyen al trabajo de la poesía. Y el objetivo de este trabajo incesante es unir lo que la vida ha separado o lo que la violencia ha desgarrado. Generalmente el dolor físico sólo se puede aliviar o detener mediante la acción. Todos los demás dolores humanos, sin embargo, se deben a una forma u otra de separación. Y aquí el alivio es menos directo. La poesía no puede reparar ninguna pérdida, pero desafía al espacio que separa. Y lo hace con su trabajo continuo de reunir todo lo que ha quedado desperdigado.

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John Berger, Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos,
Nórdica, Madrid, 2017. ‍‍ ‍‍

[En donde ser fosfato de calcio es suficiente], John Berger

sábado, 30 de septiembre de 2017
Lo que más me reconcilia con mi propia muerte es la imagen de un lugar: un lugar en el que tus huesos y los míos sean sepultados, tirados, desenterrados juntos. Allí estarán desperdigados en confuso desorden. Una de tus costillas reposa contra mi cráneo. Un metacarpio de mi mano izquierda yace dentro de tu pelvis. (Como una flor, recostado en mis costillas rotas, tu pecho.) Esparcidos como la grava, los cientos de huesos de nuestros pies. No deja de ser extraño que esta imagen de nuestra proximidad, que no representa sino mero fosfato de calcio, me confiera un sentimiento de paz. Pero así es, contigo puedo imaginar un lugar en donde ser fosfato de calcio es suficiente.


John Berger, Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos, Nórdica, Madrid, 2017.

[El ángel era bello...], John Berger

viernes, 21 de julio de 2017
Retrato de un joven, Luca della Robbia


El ángel era bello. [...] Su rostro afirma que es él quien te está mirando. La belleza no procede aquí del placer de mirarle, sino de la necesidad de que te mire. La belleza procede de la esperanza de que te reconozca, y te incluya, la existencia de lo que estás mirando.
   Esa esperanza de ser mirado y reconocido no se da solamente ante los retratos de los florentinos con su erotismo. [...] Quizá sea válido igualmente para la belleza que no es obra del hombre, la belleza presente en una puesta de sol, una planta, un animal o una montaña. Todas estas cosas son bellas cuando responden a la misma esperanza que el rostro del ángel parece colmar.


John Berger, Esa belleza, Bartleby, Madrid, 2005.

[Hace falta esperanza], John Berger

lunes, 9 de enero de 2017
El verano de nuestra infancia, Alexander Glyadyelov


Un sentido de pertenencia a lo que ha sido y a lo que ha de venir es lo que diferencia al hombre de los otros animales. No obstante, enfrentarse a la Historia significa enfrentarse a lo trágico. Por eso tantos prefieren mirar hacia otro lado. Para decidir comprometerse con la Historia, aunque la decisión sea una decisión desesperada, hace falta esperanza.


John Berger, El cuaderno de Bento, Alfaguara, Madrid, 2012.

[La perturbación de las distancias], John Berger

sábado, 8 de noviembre de 2014
 Los grandes viajes, René Magritte


   La perturbación de las distancias. Una perturbación a la que sólo se puede acomodar uno adoptando una visión aérea, conforme a la cual los kilómetros se transforman en milímetros, pero el tamaño del corazón humano no se reduce nunca.


John Berger, El cuaderno de Bento, Alfaguara, Madrid, 2012, p. 165.