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Conversación en tres tiempos, Andrés Neuman

lunes, 6 de mayo de 2019
Lámina VII de una arruga, Liliana Porter


CONVERSACIÓN EN TRES TIEMPOS

Al niño que se fue le diría en voz baja:
esa rabia se puede dibujar,
los muñecos que robes harán ruido,
un hemisferio tuyo va a ser huérfano.

Al joven que ya dejo le diría:
no creas que en el tiempo hay un mensaje,
correr es impuntual,
elijamos camisas de colores absurdos.

Al viejo que seré le pediría
que me recuerde así, arrugando papeles
para tantear su cara,
que por favor me cuente si va a venir despacio.

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Andrés Neuman, Vivir de oído, La Bella Varsovia, Madrid, 2018.
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[Pero sí de la nieve], Andrés Neuman

martes, 9 de abril de 2019
El camino, Pierre Pellegrini


Me acuerdo de que nevaba cuando lo conocí. No me acuerdo de la fecha ni la dirección exacta, pero sí de la nieve. Qué cursi es la memoria. Sólo guarda los detalles que pueden contarse mejor.


Andrés Neuman, Fractura, Alfaguara, Madrid, 2018.

Regreso ligeramente tardío de la hoja, Andrés Neuman

jueves, 27 de diciembre de 2018
Misato Tanaka

REGRESO LIGERAMENTE TARDÍO DE LA HOJA

Esta torpe manera de arrastrar
como una capa el tiempo,
escoba que se lleva
las hojas y las huellas dactilares.

Este medio vivir
en la otra mitad,
su póstumo sigilo
al cruzar una calle y verla sin sujeto.
Cada escenario tiene
su propio darvinismo,
en cada transeúnte va ladrando
la buena compañía de una hipótesis.
Esta insistencia
en retener algún minuto
cuando las hojas vuelvan y yo no.

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Andrés Neuman, Vivir de oído, La Bella Varsovia, Madrid, 2018.
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[Estos dos andenes], Andrés Neuman

martes, 11 de diciembre de 2018
Horizontales: estación de Ueno, Thomas Lottermoser


Es muy raro, dice el antiguo revisor. Sin actividad, los andenes parecen más pequeños. Se acercan a las vías. Las observan. ¿Son estos dos andenes solamente?, pregunta él. Estos dos, asiente el señor Nakasone. Uno para llegar y otro para irse. No hace falta más.


Andrés Neuman, Fractura, Alfaguara, Madrid, 2018.


[El miedo...], Andrés Neuman

miércoles, 12 de septiembre de 2018
Francesca Woodman


El miedo es una especie de amor torcido.


Andrés Neuman, Fractura, Alfaguara, Madrid, 2018.

[Más que los aciertos], Andrés Neuman

domingo, 9 de septiembre de 2018
Hao Boyi

Lo que más me gustaba eran nuestros diálogos cotidianos, que se volvían tiernos sin querer. Al salir de su buhardilla, por ejemplo, yo decía: Mi amor, me voy. Y él, en vez de saludar, contestaba: Mi amor, me quedo. A través de esas dulces torpezas, yo trataba de imaginarme cómo era su idioma. Más que hablarlo por mí misma, deseaba deducirlo a través de él. Fui descubriendo que es posible iniciarse en una lengua gracias a los errores que sus hablantes cometen en la nuestra. Igual que en el amor, los errores hablan de nosotros más que los aciertos.


Andrés Neuman, Fractura, Alfaguara, Madrid, 2018.

[Cada lugar...], Andrés Neuman

viernes, 7 de septiembre de 2018
Masao Yamamoto


Cada lugar merecería tener un nombre con luz y otro en penumbra.


Andrés Neuman, Fractura, Alfaguara, Madrid, 2018.

[Lo fácil que resulta], Andrés Neuman

lunes, 6 de noviembre de 2017
Interior con una mujer, Vilhelm Hammershøi 


Nos hacemos mayores cuando nos damos cuenta de lo fácil que resulta que las cosas salgan mal.


Andrés Neuman, El equilibrista (Aforismos y microensayos), Acantilado, Barcelona, 2005.

[Se llamaba Franca...], Andrés Neuman

domingo, 8 de marzo de 2015
 Kansuke Yamamoto


   Se llamaba Franca y tenía dieciséis años recién cumplidos. Estudiaba flauta. Dulce.
   Un día faltó a la clase y no avisó. Qué raro, pensó mi padre. A la semana siguiente, ella seguía sin venir. Qué raro, decía mi padre, a lo mejor se cansó de las clases, a esta edad dejan de pronto, ¿no? En su casa contaban que había salido con unos amigos y que no habían vuelto. La chica no había vuelto pero tenía que estar en alguna parte, las personas no dejan de existir de un día para el otro sin dejar rastro. Casi sin darse cuenta, mis padres habían empezado a mencionar su nombre en voz baja. Shh. Las paredes estaban escuchando.
   Se llamaba Franca y tenía dieciséis años recién cumplidos.


Andrés Neuman, Una vez Argentina, Alfaguara, Madrid, 2014, p. 44.

[Frontera], Andrés Neuman

domingo, 8 de febrero de 2015
Frontera, Fernando Coelho


   ¿Dónde espera el enemigo: fuera o dentro? ¿Para qué sirve una frontera: para que ningún intruso la cruce o para tener por dónde huir?


Andrés Neuman, Una vez Argentina, Alfaguara, Madrid, 2014.
  

[Cuando veo a dos besándose...], Andrés Neuman

viernes, 15 de febrero de 2013



   Cuando veo a dos besándose, creyendo que se aman, creyendo que durarán, hablándose al oído en nombre de un instinto al que dan nombres elevados, cuando los veo acariciarse con esa avidez molesta, con esa expectativa de encontrar algo crucial en la piel del otro, cuando veo sus bocas confundiéndose, el intercambio de sus lenguas, sus cabezas recién duchadas, las manos revoltosas, las telas que se frotan y levantan como el más sórdido de los telones, el tic ansioso de las rodillas rebotando como muelles, camas baratas, hoteles de una sola noche que más tarde recordarán como palacios, cuando veo a dos idiotas ejerciendo impunemente su deseo a plena luz, como si yo no los mirase, no sólo siento envidia. También los compadezco. Compadezco su futuro podrido. Y me levanto y pido la cuenta y les sonrío de costado, como si hubiera vuelto de una guerra que ellos dos no imaginan que está a punto de empezar.
  

  
Andrés Neuman, Hablar solos, Alfaguara, Madrid, 2012, p. 175.

[A veces arrastramos...], Andrés Neuman

lunes, 28 de noviembre de 2011






A veces arrastramos a los otros hacia nuestra oscuridad, cuando lo que queríamos era pedirles que encendieran la luz.








Bombilla ardiente, Erik Christian



Andrés Neuman, El equilibrista (Aforismos y microensayos), Acantilado, Barcelona, 2005.

[El amor], Andrés Neuman & Emil Cioran

domingo, 20 de marzo de 2011
Un ejercicio de alta dificultad: extraer amor del amor.

***
Lo verdaderamente revolucionario es modificar un sentimiento.

***
La anatomía del amor es suspicaz: resulta físicamente imposible amarse frente a frente haciendo coincidir los corazones.

***
Amar es una obra de arte.



Andrés Neuman, El equilibrista (Aforismos y microensayos), Acantilado, Barcelona, 2005.

Los amantes, Marc Chagall


¿El arte de amar? Saber unir a un temperamento de vampiro la discreción de una anémona.

***
La dignidad del amor consiste en el afecto desengañado que sobrevive a un instante de baba.

***
A pesar de todo, continuamos amando; y ese «a pesar de todo» cubre un infinito.



E. M. Cioran, Silogismos de la amargura, Tusquets, Barcelona, 1990.

[Te diriges al ángulo...], Andrés Neuman

domingo, 11 de octubre de 2009

Te diriges al ángulo
donde la bola negra ha detenido
su lomo frente al hueco,
a punto de caer.
El marfil guarda el luto de lo inmóvil,
su trozo más espeso.
Comprendes que las bolas
no son el instrumento, ni el taco, ni las mesas
ni tampoco esta luz que permite que juegues.
Eres tú el artificio,
el único que finge inteligencia
y decisiones propias
mientras siguen cumpliéndose los planes
ciegos e inapelables de la suerte.



Andrés Neuman, Década (Poesía 1997-2007), Acantilado, Barcelona, 2007, p. 195.

La natación y el aire, Andrés Neuman

lunes, 27 de julio de 2009


LA NATACIÓN Y EL AIRE

En eras primitivas,
cuando el verbo aguardaba sumergido
los peces empleaban
una antigua vesí­cula
que era brújula y bronquio,
fuente del equilibrio
y la respiración bajo las aguas.

En nosotros pervive un testimonio:
¿quién no ha sentido en sueños que volaba
como dando brazadas en el mar?
Durmiendo respiramos con el órgano
extraño que los peces han perdido,
el mismo que dirige las imágenes,
y el ritmo del pulmón orienta el vuelo
y sudamos en busca de un lí­quido remoto
y levamos el cuerpo como quien muta en pájaro.

Mientras siga ocurriendo —mientras haya
sueños y voluntad de remontarlos,
memoria y reflexiones abisales,
fusiones de elementos y de ciclos—
flotará la poesí­a. En el futuro
volar será nadar con más conciencia.





Andrés Neuman, Década (Poesía 1997-2007), Acantilado, Barcelona, 2008, página 134.

[Ya no puedo quejarme...], Andrés Neuman

martes, 30 de junio de 2009


Ya no puedo quejarme:
de este lado tampoco sobra tiempo
ni tenemos a nadie que nos premie.
Apenas, si rebusco, encuentro voces
para decir adiós uno por uno
a todos esos días iguales a linternas.
Soy un árbol o casi,
una copa encendida,
una rama curiosa,
un tronco que pregunta,
una raíz con ganas,
un pedazo de tierra conmovido.



Andrés Neuman, Década (Poesía 1997-2007), Acantilado, Barcelona, 2008, página 260.

Pasarela Garcilaso, Andrés Neuman

viernes, 22 de mayo de 2009

(PASARELA GARCILASO)

En tanto que la pose y la autoestima
florezcan en la cumbre de tu nombre,
procura que las sombras no te asombren:
encima de tu miedo hay purpurina.

En tanto que la piel tape dolores,
el muslo insista, el pecho siga alzado
y abunden los perfumes, los aplausos
en París, en Milán, Madrid o Londres

no pienses demasiado, date prisa,
es el momento de correr a escena,
tú simplemente ve, finge, respira.

Caminará por ti la edad ligera,
todo va a sonreírte en esta vida
mientras parezcas joven y perfecta.




Andrés Neuman, Década (Poesía 1997-2007), Acantilado, Barcelona, 2008, página 363.