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Atreverse, Ben Clark

jueves, 12 de abril de 2018
Insomnio #03, Anne Lindberg 

ATREVERSE

Atreverse, viajar a la galaxia
que gira en cada uno de nosotros.
Atreverse, mirar al agujero
negro que hay en su centro
y zambullirse allí,
donde duerme lo malo,
donde las cosas malas se defienden.

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Ben Clark, La policía celeste, Visor, Madrid, 2018.
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La policía celeste, Ben Clark

lunes, 9 de abril de 2018
Tela de araña, vija celmins 

LA POLICÍA CELESTE

Hay un patrón furtivo en la mecánica que promete presencias.
Las leyes más antiguas lo confirman:
Buscadlo porque existe.
Dios no habría permitido que fuera de otra forma.

Pero hablamos de un tiempo más antiguo que Dios. Hablamos de la ley de los objetos
que se atraen, que chocan,
que se juntan y dejan, casi siempre, a otro cuerpo de lado.

Cada abrazo refuerza el teorema
y hace más triste el día;
cada beso confirma que hay un beso por dar, por recibir,
que flota solo entre el frío sin fin de las constelaciones.

¿Qué eres? ¿Dónde estás? ¿Cómo entender
si te hemos encontrado sin saberlo?

Y sí,
toda persecución conlleva un daño,
cada intento condena a los intentos y cada nueva fórmula
erosiona y amarga la esperanza.

Pero debo buscarte. Tenemos que buscarte.
Porque las matemáticas sugieren,
porque la poesía certifica
y sobre todo porque la noche es densa y negra
y las alternativas dan demasiado miedo.

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Ben Clark, La policía celeste, Visor, Madrid, 2018.
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Take the 'A' train, Ben Clark

viernes, 6 de mayo de 2016
Pequeño paisaje en la orilla del mar, Gerhard Richter


TAKE THE 'A' TRAIN

Viajémonos inmensos hasta dolernos juntos,
abajo y más abajo
donde lloran las rocas donde el eco
de los gritos no vuelve en una vida,
a la caverna obscura del amor,
donde las criaturas se devoran,
donde hay musgo que brilla en la humedad,
donde suenan las gotas, siempre lejos,
donde ya no conozcas ni el porqué ni el propósito
del descenso, viajémonos
con el primer afán de los imperios:
no hay sitio ya en el cielo de hormigón;
no hay nada al otro lado del océano,
todo es una ciudad o una ruina.
Baja entonces conmigo hasta nosotros,
hasta el fondo sin fondo que ya intuyes
ahora en este tren,
mientras me miras lenta
decidiendo si debes revelarme tu nombre.


Ben Clark, Los últimos perros de Shackleton, Sloper, Palma de Mallorca, 2016, p. 52.

Why don't we do it on the floor?, Ben Clark

sábado, 30 de abril de 2016
Francesca Woodman


WHY DON'T WE DO IT ON THE FLOOR?

No one will be watching us

 ¿Y por qué no lo hacemos en el suelo?
En el suelo manchado de gin-tonic,
en el suelo sin bordes y sin límites,
en el suelo de piedra
de nuestra identidad, de esta hora anónima.

Nadie nos estará mirando, juntos
podremos ser dos sillas, dos objetos
que se aman sin remedio sobre el suelo:
sobre una superficie dura y pobre
como nosotros solos, suelo fiel,
sobre el suelo que olvida y no nos culpa.
No podremos caer más bajo, no:
a partir de aquí todo será cómodo;
a partir de hoy ya sólo hay que ascender.
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Ben Clark, Los últimos perros de Shackleton, Sloper, Palma de Mallorca, 2016, p. 46.
  

Prólogo: Maïakovski aparta, pensativo, la nieve de su puerta, Ben Clark

sábado, 20 de agosto de 2011
PRÓLOGO: MAÏAKOVSKI APARTA, PENSATIVO, LA NIEVE DE SU PUERTA

Dejar de amarte tanto todo el tiempo,
extrapolar la vida de la tinta
y salir a la calle a ser un hombre
más, un hombre feliz, a poder ser.

Y si no, simplemente un ser humano.
Con eso bastaría,
con tener libertad para dormir,
comer lo suficiente para andar
un poco sobre el suelo, y en otoño
no ver más que hojas secas en los árboles,
que más tarde la nieve
no sea más que nieve si es invierno.

Invierno, Marc Chagall


Ben Clark, Memoría, Huacanamo, Barcelona, 2009, p. 13.

Árboles, Ben Clark

miércoles, 25 de noviembre de 2009


ÁRBOLES

Cuando a mí me explicaron la semántica
el viejo profesor nos dijo a todos:
"Quiero que se imaginen un gran árbol".
Y nosotros, que aún no conocíamos
el amor ni la pérdida, pudimos.

Y yo imaginé un pino sin saber
si aquello estaba bien, si no sería
mejor haber pensado en otra cosa;
un álamo o quizás un alcornoque.

"¿Y usted en qué ha pensado?", me tronaron.

En un pino, señor, dije afligido.

¡Ah!, dijo el profesor, meditabundo.

Y entonces escalé para escapar
del profesor, del aula y de los ojos
huecos de la semántica. Subí
hasta sentir las ramas doblegarse,
hasta sentir que el pino me advertía:

"No subas más, mejor hubieras hecho
imaginando un roble, vuelve, ¡vuelve!"
Pero yo no sabía de semántica
y ascendí hasta quedar en equilibrio,
a merced de cualquier idea o viento.

Y desde allí, por fin, los pude ver:

sonreían con miedo entre las copas;
sobre abedules, plátanos, sabinas,
magnolias, eucaliptos y secuoyas.

Y un errático punto allá en el suelo

hablaba de los árboles, del árbol,
de la significancia y de otras cosas.

Pero nadie escuchaba sus palabras.




Ben Clark, Memoría, Huacanamo, Barcelona, 2009, pp. 44-45.