Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Rodríguez Moya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daniel Rodríguez Moya. Mostrar todas las entradas

Cambio de planes, Daniel Rodríguez Moya

sábado, 16 de julio de 2011
CAMBIO DE PLANES

No sirven los pronósticos pactados
si al abrir la maleta
encuentras mucho menos equipaje,
un hueco inesperado.

Qué lleva a deshacer un libro casi escrito,
a firmar un final que inicie un nuevo párrafo,
a tener la certeza de que es hora
de la huida adelante,
y de un cambio de planes.

Los días se suceden como alondras
y de pronto un disparo destroza esa cadencia.
Lo sabe en su rumor el viento de la tarde.

Hay un lago que puede reflejar
la angustia y la esperanza de su orilla,
del que todo ha perdido,
del que todo lo espera.
Equipaje clásico, Winona Steunenberg

Daniel Rodríguez Moya


Poesía ante la incertidumbre. Antología (Nuevos poetas en español), Visor, Madrid, 2011, p. 78.

Caja de música, Daniel Rodríguez Moya

lunes, 17 de agosto de 2009


CAJA DE MÚSICA

Una caja de música
encierra una intención y una disculpa.
Es la voz sin cadencia

de una conversación que ya se tuvo,

un final ensayado.


Y aquí está en un cajón,

como esperando el aire de otro invierno,
aquella irrespirable libertad

_________de metálicas notas.

Una caja de música

encierra una espiral y un corazón.

Es un soplo de viento,

un soldado dormido en la línea de fuego,

________________________
un reloj atrasado.




Daniel Rodríguez Moya, Cambio de planes, Visor, Madrid, 2008, página 31.

El oro de los días, Daniel Rodríguez Moya

jueves, 6 de agosto de 2009


EL ORO DE LOS DÍAS

El oro de los días se ha desvanecido.
George Trakl


Pasa otro día que es una pendiente.
Y quién de los que estamos
aquí como escuchando el aire y su sentencia,
como mirando el tiempo
que gasta un autobús
en cruzar la ciudad y regresar,
se siente con la fuerza
para vencer al tedio.

Abrazamos el oro de los días
y nada vale más que las conversaciones
o ese hueco de tiempo que se queda,
que obliga a retrasar todas las frases
e impone en cada labio
un temor a que todo se convierta en silencio.




Daniel Rodríguez Moya, Cambio de planes, Visor, Madrid, 2008, página 18.