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[Esos pequeños gestos], Javier Moreno

martes, 9 de febrero de 2016
Shōji Ueda


Pero no es eso lo terrible, el momento de la decisión equivocada. Si sólo se tratase de eso podríamos remontar el afluente para volver al caudal del que nos desviamos. El consolador mito del origen. Lo cierto es que llegamos a dudar de que se tratase de una decisión, ni siquiera de dos o tres. Es más bien como un trabajo del tiempo, un trabajo silencioso y paciente, de desgaste. [...] Buscamos la fecha exacta del acontecimiento y es inútil. El desgaste provino de una suma de infinitos, de movimientos imperceptibles, como los que desgajan una lasca de piedra de la roca, o la de los minúsculos copos que acaban engrosando el manto de nieve. Esos pequeños gestos que cimentan en buena medida nuestra existencia.

Javier Moreno, Acontecimiento, Salto de Página, Madrid, 2015, pp. 130-131.
  

[El silencio siempre era una cita], Javier Moreno

domingo, 27 de diciembre de 2015
 Recuerdos consumidos, Margherita Verdi


   Nuestras conversaciones se habían ido trufando de silencios, como si en realidad la base de nuestra comunicación fuese el silencio, y las palabras y su sintaxis más o menos afortunada no constituyesen sino el ornamento, la delicada moldura en un cielo raso de mutismo. Al fin y al cabo el silencio siempre era una cita y por tanto nosotros siempre estábamos citando. Citábamos la mudez del espacio exterior, la mirada desconcertada de la bestia, la quietud de la piedra; y nos citábamos a nosotros mismos en el reposo del sueño, citábamos nuestro callado odio futuro. Practicábamos con inconsciencia el idioma de los muertos.


Javier Moreno, Acontecimiento, Salto de Página, Madrid, 2015, p. 131.

[La quietud de los espejos], Javier Moreno

jueves, 17 de diciembre de 2015
 El espejo, Robert Hutinski


   La comprensión de dos seres exige a menudo una apacible contemplación. Sabemos lo que somos gracias a la quietud de los espejos.


Javier Moreno, Acontecimiento, Salto de Página, Madrid, 2015, pp. 16-17.
 

[El presente...], Javier Moreno

sábado, 14 de diciembre de 2013
Daidō Moriyama


El presente, como el reflejo de un espejo, no existe. Uno puede ser dueño de un espejo pero nunca de los reflejos que aparecen en él.


Javier Moreno, Alma, Lengua de Trapo, Madrid, 2011, p. 15.

[La estantería literaria], Javier Moreno

viernes, 19 de abril de 2013


   Algunos dejaron de hacerlo, de escribir. Vila-Matas, por ejemplo. Y lo hizo a lo grande, como solo pueden dejar de escribir los maestros, y no hablo de acabar colgado de la viga del techo o mordiendo el cañón de una recortada. Hablo de un final literario para lo literario, hablo de dos ondas afines que resuenan hasta hacer caer el edificio de la escritura. El mundo ha dejado de merecer a la literatura, dicen que fueron sus últimas palabras antes de atravesar la puerta de un sanatorio suizo, como hicieron en su momento Walser y Kafka, dos de sus maestros conocidos. Encerrado en su habitación, ante un paisaje de montañas cubiertas de nieve, se dedicó a la corrección de estilo de manuales de instrucciones de muebles y accesorios de IKEA. Vila-Matas encontró al final de sus días la gran iluminación, convencido de que la literatura jamás podría competir con el equilibrio y la pureza de las instrucciones de montaje de una mesa o de una estantería sueca. Fue su manera de desaparecer, a través de un trabajo que le concedía la bendición del anonimato y un público potencialmente infinito. Ni Houellebecq ni Larsson podían haber soñado con algo semejante. Vila-Matas pretendía insistir en los vacíos. Su idea básica era que el mueble no consistía sino en una compartimentación de vacíos (vacíos que el cliente aniquilaba colmándolos con sus pertenencias), que todo montaje implicaba una coreografía de gestos que acercaba al bricomaníaco al adepto de un milenario arte marcial. Montar un mueble de IKEA debía convertirse en una experiencia similar al Tai Chi, un karma yoga que permitía por medio de una serie de movimientos disciplinados traer un objeto al mundo, un ente material y concreto, algo al fin útil. La literatura era contingente, solo el mobiliario era necesario. Los libros servían para llenar esos vacíos que estructuraban los estantes. Su último proyecto en vida consistió en proponer a la marca sueca un modelo de estantería de dos por dos metros sin una sola balda. La llamó la estantería literaria pues, según él, compartía con la literatura dos de sus rasgos esenciales: el vacío y una perfecta inutilidad.


Javier Moreno, 2020, Lengua de Trapo, Madrid, 2013, pp. 182-183.

[Las ovejas], Javier Moreno

miércoles, 27 de marzo de 2013
 El Roto (24/03/13)


   España era un país con una historia de terrorismo a sus espaldas que había estigmatizado por tanto cualquier forma de violencia. A ello se añadía la educación de varias generaciones en valores como la no violencia y la tolerancia bajo lemas tan espurios y conservadores como la violencia no lleva a ninguna parte; una clase de nivel elemental de historia universal serviría para desmentir todas y cada una de aquellas memeces. Una población adoctrinada con los más altos valores de la tolerancia y el pacifismo y apesebrada en un redil mediático y cultural de mediocridad en manos de unas élites económicas y políticas sin escrúpulos educadas en la competitividad y en la ley del más fuerte. Eso era España. Ni siquiera había pastor. Los lobos se habían puesto a cuidar directamente de las ovejas.


Javier Moreno, 2020, Lengua de Trapo, Madrid, 2013, p. 59.

Amor / Muerte, Javier Moreno

viernes, 13 de julio de 2012
Amor y muerte, George Frederic Watts


AMOR

Aproximadamente 593.000.000 resultados
    (0,09 segundos)

MUERTE

Aproximadamente 170.000.000 resultados
    (0,08 segundos)

Oh, muerte, dónde está tu victoria



Javier Moreno, Cadenas de búsqueda, El Desvelo, Santander, 2012, p. 48.

[La vida es un juego...], Javier Moreno

lunes, 11 de julio de 2011
Paso de cebra, Hiroshi Yoshida


La vida es un juego más o menos duradero de ganancia cero. Dios dice que no solo la vida, sino que la Historia Universal es un juego del mismo tipo. Que ha visto caer a plomo a estirpes e imperios que perduraron durante siglos en la cima. Que las buenas rachas siempre se compensan con las malas porque el vacío y la nada no toleran ninguna competencia duradera. Los matemáticos llaman a eso «ley de los grandes números».
–Es la primera lección del bróker. Comprar acciones a la baja y vender al alza.
–Un principio de conservación del dinero.
–Efectivamente. Una sabiduría equiparable a la de los maestros taoístas. La única apuesta segura es la apuesta por el vacío.


Javier Moreno, Alma, Lengua de Trapo, Madrid, 2011, p. 79.

Los siete pecados capitales, Javier Moreno

martes, 5 de julio de 2011
Mesa de los pecados capitales, El Bosco


LOS SIETE PECADOS CAPITALES (RASCA, HAY MILES DE PREMIOS)

Lo importante no es el número:
siete
ni la noción de Pecado

Es necesario prescindir del parergon
dirigir la mirada arriba a la izquierda
donde figura la muerte

Antes que Schrödinger, el Bosco
hizo el experimento de un animal
medio vivo/medio muerto:

ese perro a los pies del moribundo
respirando
bajo el albayalde y la malaquita
y que nos muestra el reflectógrafo

En xileno resucitan
las tintas de los documentos
decoloradas por los fluidos cadavéricos
El pecado no era la lujuria o la gula
sino ser comunista o judío (no podéis
colgarnos a los ciento noventa millones
—Zoya Kosmodemianskaya—)

Han pasado los siglos. Aprendimos

a sospechar de la evidencia
a indagar la penumbra del signo
bajo un borrón de trementina



Javier Moreno, Renacimiento, Icaria, Barcelona, 2009, pp. 20-21.

Pitigliano-Bomarzo (máximo 50 km/h), Javier Moreno

miércoles, 22 de junio de 2011
Carretera, Toscana, Elisabeth Osborne


PITIGLIANO-BOMARZO (MÁXIMO 50 KM/H)

He aprendido a leer
en una carretera llena de curvas
levantando tras cada verso
la mirada
huyendo del vértigo
asiendo el salvavidas
del paisaje: vides, olivos, bruma
algo que mute menos rápido
que todas estas metáforas
que consuele como una estampa
(Rafael, Durero)
adosada al cristal del parabrisas

Sobre el salpicadero avisa
el GPS: no dejen escapar
a su izquierda la sombra de la nube
acariciando la melena de trigo
el matiz azulado de la sangiovese
Beba con moderación
Recuerde que al final de este verso
se agazapa la vida rumiando
su bolo de costumbre

(Lo peor es el mareo)



Javier Moreno, Renacimiento, Icaria, Barcelona, 2009, p. 22.