
EXPANSIÓN DE LAS CIUDADES
El lago se fue vaciando tan despacio
que nadie echó de menos
su presencia.
Carlos Violadé, Montañas de mar, Renacimiento, Sevilla, 2009, página 37.
"Nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo", Julio Cortázar.