Mostrando entradas con la etiqueta Mircea Cărtărescu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mircea Cărtărescu. Mostrar todas las entradas

[Puedes entender...], Mircea Cărtărescu

viernes, 13 de julio de 2018
Desnudo #106 N, Edward Weston 


Puedes entender lo inteligible, eso es la serenidad. Puedes entender lo ininteligible, eso es el poder. Puedes no entender lo inteligible y eso es el terror. Puedes no entender lo ininteligible, eso es la iluminación. Así como, en la oscuridad más profunda, no sabes si tienes los ojos abiertos o cerrados, a veces siento que, en el espanto y el estremecimiento de mi vida, ya no sé en qué parte de mi cráneo me encuentro.


Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017. Traducción de Marian Ochoa.

[Una sonrisa del vacío], Mircea Cărtărescu

martes, 15 de mayo de 2018
Philippe Petit


Todos somos una sonrisa del vacío y de la noche, una arruga de los aterradores, silenciosos espacios pascalianos. Somos una forma imposible del mundo aleatorio e infinito, somos la caída de canto de una moneda con un grosor tan fino que se corta a sí misma billones de veces por segundo.


Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.

[Todos excretamos...], Mircea Cărtărescu

viernes, 20 de abril de 2018
Shin KwangHo


Todos excretamos, al vivir, los poemas y los cuadros, las ideas y las esperanzas, los deslumbrantes palacios de la música y de la fe, las conchas con las que en otro momento protegimos nuestro vientre blando, pero que solo tras nuestra desaparición empieza a vivir en el aire dorado de las formas puras. Lo geométrico nace siempre de lo amorfo, la serenidad, del sufrimiento y de la tortura, así como las lágrimas secas dejan maravillosos cristales de sal.

Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.

[Si no existieran los sueños...], Mircea Cărtărescu

miércoles, 18 de abril de 2018
 
Kind of blue II, Tomas Kank


Si no existieran los sueños, jamás habríamos sabido que tenernos un alma. El mundo real, concreto, tangible, sería lo único que existe, el único sueño permitido y, en tanto que único, incapaz de reconocerse a sí mismo como sueño. Dudamos de él porque soñamos. Percibimos exactamente lo que es —una siniestra prisión de la mente— solo porque, al cerrar los ojos de noche, nos despertamos siempre al otro lado de nuestros párpados. Es como esos viajes que te abren los ojos y la mente, como el vuelo de ese pájaro que otea desde la altura tierras lejanas.

Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.

[El miedo es común], Mircea Cărtărescu

sábado, 14 de abril de 2018
Chema Madoz

Al final sentí miedo. Eso al menos sí pudieron comprenderlo, porque el miedo es común al rosario de mundos como lo es el hilo en el que se ensartan las perlas del collar.


Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.

[El dolor...], Mircea Cărtărescu

miércoles, 4 de abril de 2018
Masha Ivashintsova



El dolor es otro nombre para la realidad.


Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.


[Miedo], Mircea Cărtărescu

sábado, 31 de marzo de 2018
Dolor y memoria, Hiroaki Nakatsugawa


¿Quién me encerró en esta urdimbre demente de quarks y electrones y fotones? ¿Por qué tengo órganos y tejidos como los de los escarabajos y los reptiles? ¿Qué tengo que ver yo con mis dedos, mi casa, mis estrellas, mis padres, mi piel? ¿Por qué no recuerdo el tiempo anterior a mi nacimiento? ¿Por qué no puedo recordar el futuro? He sentido siempre tanto miedo del mundo en el que me encuentro enterrado que, al fin y al cabo, no puedo evitar pensar que la realidad es tan solo miedo puro, miedo helado. Vivo con miedo, respiro miedo, trago miedo, seré enterrado en miedo. Transmito mi miedo de generación en generación, tal y como lo he recibido también yo de mis padres y mis abuelos.


Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.

[El animal en el que vivimos], Mircea Cărtărescu

martes, 27 de marzo de 2018
Estación & cruce en Shibuya, Martin Englund 


Nos equivocamos de medio a medio cuando contemplamos la realidad como un todo inmutable, simple y básico, puesto que ella es, de hecho, el animal más tortuoso, más estratificado, más lleno de órganos, túetano, tubos, grasas y cartílagos que se pueda imaginar. El animal en el que vivimos, el gusano anélido de carne formada por el polvo infinito de estrellas.


Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.

[El metrónomo], Mircea Cărtărescu

sábado, 17 de marzo de 2018
Latido, Jesùs Leguizamo 


Tal vez el latido de nuestro corazón no sea sino el metrónomo que mide el tiempo que nos conceden para encontrar la respuesta.


Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.

[Las vidas que habrían podido ser], Mircea Cărtărescu

jueves, 15 de marzo de 2018
Estación y cruce de Shibuya, Martin Englund 


Prácticamente, en cada instante de nuestra vida realizamos una elección o una ráfaga de aire nos arrastra por un pasillo y no por otro. La línea de nuestra vida real se endurece después, se fosiliza y adquiere coherencia —pero también la simpleza del destino—, mientras que las vidas que habrían podido ser, que habrían podido desprenderse a cada momento de la ganadora, quedan reducidas a líneas de puntos, fantasmales: creodas, transiciones de fase cuántica, traslúcidas y fascinantes como los brotes que vegetan en el invernadero. Parpadeo ahora y mi vida se ramifica, porque habría podido no parpadear y entonces habría sido otro, cada vez más alejado del que ha parpadeado, como las calles radiales que parten de una plaza estrecha.

‍‍ ‍‍
Mircea Cărtărescu, Solenoide, Impedimenta, Madrid, 2017.
‍‍ ‍‍