Calendario perpetuo, Miguel d'Ors

viernes, 6 de febrero de 2009

CALENDARIO PERPETUO

El lunes es el nombre de la lluvia
cuando la vida viene tan malintencionada
que parece la vida.

El martes es que lejos pasan trenes
en los que nunca vamos.

El miércoles es jueves, viernes, nada.

El sábado promete, el domingo no cumple
y aquí llega otra vez -o ni siquiera otra:
la misma vez- la lluvia de los lunes.


El ciprés se ha partido, Mahmud Darwish



EL CIPRÉS SE HA PARTIDO
El ciprés es la pena del árbol, no
el árbol, no tiene sombra porque es la sombra del árbol


Bassam Hayyar
El ciprés se ha partido como un alminar, y duerme
en el camino sobre su austera sombra, verde, oscuro,
como es él. No ha habido heridos. Los
coches han cruzado raudos sobre sus ramas. El polvo ha cubierto
los cristales... / El ciprés se ha partido, pero
la paloma no muda su nido público en la casa
de al lado. Dos aves migratorias han sobrevolado
el lugar haciéndose señas.
Una mujer le ha dicho a su vecina: Entonces, ¿ha sido una tormenta?
No, ni un buldózer... / Pero el ciprés
se ha partido. Los que pasaban entre los escombros han dicho:
Estaría harto de tanto abandono, o sería demasiado
viejo, pues era alto como una jirafa, y de tan poca
enjundia como una escoba, ni sombra daba a los enamorados.
Un niño ha dicho: Lo he dibujado sin un fallo,
tiene una forma muy fácil. Y una niña: Hoy
al cielo le falta algo porque el ciprés se ha partido.
Un joven ha dicho: Hoy el cielo está entero
porque el ciprés se ha partido. Y yo me he dicho:
Nada es abstruso o claro,
el ciprés se ha partido, no hay
más: se ha partido.



Mahmud Darwix, Poesía escogida (1966-2005), Pre-Textos, Valencia, 2008.

Deportes y diversiones, Erik Satie

jueves, 5 de febrero de 2009
















GALLINITA CIEGA

Busque, señorita.
Quien la ama está a dos pasos.
Qué pálido está: le tiemblan los labios.
¿Se ríe usted?
Él se sostiene el corazón con las dos manos.
Pero usted pasa sin darse cuenta.

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EL PULPO

El pulpo está en su caverna.
Se divierte con un cangrejo.
Lo persigue.
Se le ha atragantado.
Despavorido, se pisa los pies.
Bebe un vaso de agua salada para recuperarse.
Esa bebida le sienta muy bien
y le cambia las ideas.
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EL TRINEO

¡Qué frío!
«Señoras, las narices bajo las pieles.»
El trineo se desliza.
El paisaje tiene mucho frío
y no sabe dónde meterse.





Erik Satie, Cuadernos de un mamífero, Acantilado, Barcelona, 2006. Ilustraciones de Charles Martin.

[Pregúntate...], Raquel González Figueiras

martes, 3 de febrero de 2009

Pregúntate con qué soñará tu perro,
cuando observas el lento subir y bajar de su panza,
mientras Satie apacigua una hora intermedia
(ese tiempo de caída
que tarda en sol en hundir su resplandor,
por detrás de los cipreses).
Pregúntate con qué soñará tu perro,
porque es ya la única pregunta posible,
la única apacible e inocua,
al final de la tarde.



Raquel González Figueiras, Sin canción desesperada, Ediciones Atlantis, Aranjuez, 2008, página 24.

Errores irreversibles

sábado, 31 de enero de 2009

Mientras se arrojaba al vacío, se atormentó al darse cuenta de que, en su nota de despedida, se le había olvidado poner una coma.



Carta de despedida

viernes, 30 de enero de 2009

CARTA DE DESPEDIDA

En nuestro primer encuentro, todos me decían que no me fijase en ti, que había otros mejores que tú. Pero ya no podía dejarte, desde el instante en que te vi supe que necesitaba tenerte conmigo.

Hemos pasado mucho tiempo juntos, languideciendo ante nuestros problemas. Siempre te cuidaba lo mejor que sabía. Y hablábamos todos los días, ¿te acuerdas? Te decía que había que ser fuertes, que teníamos que aguantar. Yo lloraba y tú, a tu manera, también lo hacías.

Te has ido mermando sin que apenas yo percibiera nada, pues siempre te he visto con buenos ojos. Parece que la vida se ha evaporado de ti. Todos, con absoluta frialdad, te dan por muerto, pero yo no puedo, no quiero creérmelo. Sé que todavía puedes despertar, todavía puedes florecer de nuevo.

Y lo que más me duele es que me digan que me busque a otro, no comprendo cómo pueden encerrar tanta insensibilidad entre sus raíces. Pero no tienes por qué preocuparte. Desde aquí sólo quiero prometerte que, pase lo que pase, tú siempre serás mi bonsái.

[De algún modo...], Alejandro Jodorowsky




De algún modo
cada nube
es eterna




Alejandro Jodorowsky, Todas las piedras, Ediciones Obelisco, Barcelona, 2008, página 85.