puntos suspensivos, Isabel Bono

jueves, 15 de octubre de 2015
Masao Yamamoto


puntos suspensivos

   En cada despedida intentar convencer al otro de que alejarse no es nada, tocándole las manos hasta convertirlas en arena o en comida para pájaros.


Isabel Bono, Hielo seco, La Isla de Siltolá, Sevilla, 2015, p. 36.
 

Cartas para Elena, Arantza Portabales

martes, 13 de octubre de 2015
Antti Viitala


CARTAS PARA ELENA

   Querida Elena:

   El sol de Tarfaya quema. Cabalgo sobre las olas y cierro los ojos. Te veo a mi lado, con tu pelo negro y crespo, teñido de sal. Estiro la mano y casi rozo tu piel de neopreno. Después vuelvo a la orilla. Y no queda nadie. La casa de Amîn está cerrada. Las calles son un inmenso escenario de atrezo en el que todos habéis desaparecido. Suelo deambular por el zoco de El Aaiun, buscando tu rostro en cada puesto, en cada esquina. Nunca estás. Siempre lo tuvimos claro. Hasta que la muerte nos separe. Pero no sabíamos lo que eso supondría. Lo que duele la ausencia.
   Busca a Fátima. Dile que he encontrado a Omar. Que lleva aquella camiseta del Barça que le trajimos en nuestro tercer viaje. Está guapo, el enano. Aún tiene ocho años. Juega al futbol a todas horas. Le sigue faltando un diente. Y luce una eterna herida en la rodilla. Díselo. Que estamos juntos. Que estamos bien. 
   Porque este es mi cielo, Elena. Al final, mira tú, resulta que existe. Es hermoso. Huele a cuero, a comino, a hierbabuena y a jazmín. Sabe a dátiles y a mandarinas. Se impregna de la arena del Sahara. Se tiñe de rojo cada atardecer. Tú ya lo conoces.
   Esto es todo. Me limito a esperarte, con el pequeño de Fátima pegado a mis talones. Te añoro en cada ola de este mar. En cada playa. ¿Sabes qué? Debiste morir conmigo. Este era nuestro paraíso. Y está a punto de convertirse en un infierno sin ti.




Arantza Portabales, A Celeste la compré en un rastrillo, Zaera Silvar, A Coruña, 2015, pp. 105-106.
 

[Cubierta de hojas...], Susana Benet

lunes, 12 de octubre de 2015
 André Kertész


Cubierta de hojas,
la calle se estremece
como un estanque.



Susana Benet, Faro del bosque, Pre-textos, Valencia, 2006.
  

[Piratas y emprendedores], Noam Chomsky

sábado, 10 de octubre de 2015
El Roto, 10/10/15


   San Agustín cuenta la historia de un pirata capturado por Alejandro Magno, quien le preguntó: “Cómo osas molestar al mar?” “¿Cómo osas tú molestar al mundo entero? —replicó el pirata—. Yo tengo un pequeño barco, por eso me llaman ladrón. Tú tienes toda una flota, por eso te llaman emperador.” […]
  
   El concepto del terrorismo comenzó a utilizarse a fines del siglo XVIII, para referirse a los actos violentos que ejecutaban los gobiernos para asegurar el sometimiento del pueblo, el llamado terrorismo de Estado, pero es obvio que este concepto no tiene ninguna utilidad para los que ejercen el terrorismo de Estado, los cuales, puesto que tienen el Poder pueden controlar el pensamiento y la expresión. Por consiguiente, la evolución del mismo ha derivado en una definición bien distinta. En consecuencia se ha abandonado el sentido original, y el término “terrorista” ha venido a aplicarse fundamentalmente al “terrorismo al por menor” por parte de individuos o grupos.»


Noam Chomsky, Piratas y emprendedores. Terrorismo internacional en el mundo de hoy, Ediciones B, Barcelona, 2003.
  

[La representación], Philippe Forest

viernes, 9 de octubre de 2015
El espejo invisible, René Magritte


   ¿A qué responde todo esto? ¿Por qué la representación de la vida es siempre más desgarradora que la vida misma? Lloramos ante un retrato y nunca ante un rostro. ¿Por qué ocurre siempre eso, cuando el patetismo insoportable de las imágenes proviene de la vida y sólo de ella? ¿Por qué deben ser las imágenes las que nos entregan la verdad de las cosas amadas entre las que pasamos? Pero es así. Y no hacen falta lágrimas para demostrarlo.


Philippe Forest, Sarinagara, Sajalín, Barcelona, 2009, p. 230.

  

[La proximidad], Josep Maria Esquirol

miércoles, 7 de octubre de 2015
 Marc Chagall


   Lo humano no espera manifestarse sólo en la región superior de la acción política o del pensamiento contemplativo, sino que lo hace ya —y con parecida intensidad— en el gesto cotidiano. Hay que andar, pues, con cuidado para no correr el riesgo de simplificar. Las cosas más elementales quizá estén ya atravesadas por el ánimo de responder o de resistir a la oscuridad de la intemperie. El nihilismo no se supera, de la misma manera que no se supera la finitud: se afronta. Nos movemos entre la proximidad y el abismo, y la proximidad es ya una respuesta al abismo.


Josep Maria Esquirol, La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad, Acantilado, Barcelona, 2015, pp. 74-75.
 

[Lluvia], Rafael Argullol

lunes, 5 de octubre de 2015
 Canción de la tormenta, René Magritte


Lluvia: La memoria del mar.


Rafael Argullol, Breviario de la aurora, Acantilado, Barcelona, 2006.