[Reflexionar es lento], Jorge Riechmann

domingo, 5 de enero de 2020
Repostar comida, Tetsuya Ishida

Poder vivir casi sin reloj y con poco calendario: apenas cabe imaginar mayor libertad en estos tiempos. [...] Leer (leer de verdad, leer comprendiendo) es lento. Reflexionar es lento. Deliberar es lento. En un mundo en aceleración constante, la racionalidad se vuelve estructuralmente imposible.

Jorge Riechmann, Grafitis para neandertales, Eolas, León, 2019.

[Nuestra propia expedición], Oddný Eir

martes, 17 de diciembre de 2019
Cariátide [detalle], Francesca Woodman


Tiendo a pensar que las mujeres se excitan con otro tipo de elementos transgresores. Que las fantasías del hombre, más ligadas al sistema, son como un carnaval visto desde la perspectiva del rey: todo el mundo se vuelve rey por un día y cambia de rol. Luego todo regresa a la normalidad. Terminado el teatro, la gente se marcha a su casa. Con el rabo entre las piernas. La secretaria deja de ser una sex bomb para volver a ser secretaria, el médico que se había transformado en violador vuelve a ser médico. Demasiado predecible. Y demasiado cerca de la violencia muda y estandarizada.

En el sexo hay que huir de toda estandarización. Debemos emprender nuestra propia expedición en la jungla de nuestros impulsos más animales y humanos y dejar que se desfoguen en un entramado de amor hiperdesarrollado. Si simplemente persigues tus propios impulsos, entonces caes inmediatamente en los modelos freudianos que el capitalismo ha hecho suyos y que la literatura vende tan bien. Pero si persigues tus impulsos hasta adentrarte en las dimensiones desconocidas del amor, entonces seguro que ocurre algo emocionante y bello.

Oddný Eir, Tierra de amor y ruinas, Sexto Piso, Madrid, 2019. Traducción de Fabio Teixidó.

[Siempre entendemos demasiado tarde], Ernesto Sabato

sábado, 7 de diciembre de 2019
Richard Sammour


Pero siempre entendemos demasiado tarde a los seres que más cerca están de nosotros, y cuando empezamos a aprender este difícil oficio de vivir ya tenemos que morirnos, y sobre todo ya han muerto aquellos en quienes más habría importado aplicar nuestra sabiduría.


Ernesto Sabato, Sobre héroes y tumbas, Austral, Barcelona, 2003.

[El otoño...], Basilio Sánchez

viernes, 29 de noviembre de 2019
Otoño, Isaac Levitan

El otoño
me ha traído el silencio,
pero no sé qué hacer con el silencio.

El otoño ha apaciguado a los pájaros,
pero no sé qué hacer con la ternura
que me inspiran los pájaros.

Un olivo está solo en un desierto
del Libro de los Reyes.

Yo también estoy solo.
Pero de mi madera no se hará un santuario.


Basilio Sánchez, He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes, Visor, Madrid, 2019.

[La belleza, alguna vez], Eloy Tizón

martes, 26 de noviembre de 2019
Francesca Woodman


Es difícil asignarle a la literatura una función práctica, dado que lo más probable es que la literatura no sirva para nada, ni mejore ni empeore a nadie, aparte de recordarnos (y no es poco) que la belleza, alguna vez, ha venido a visitarnos.


Eloy Tizón, Herido leve. Treinta años de memoria lectora, Páginas de Espuma, Madrid, 2019.

[Entre dos puntos distantes], Eloy Tizón

sábado, 16 de noviembre de 2019
Momentum, Sayaka Ganz


Todo estaba interconectado. Había vasos comunicantes entre esto y aquello. Y en la página cuatrocientos dieciséis de tu libro leíste que un personaje en París vivía «en el cuarto oloroso a espuma de coliflores hervidas donde había de morir Rocamadour», que era el bebé de la novela de otro autor que se titulaba Rayuela. De este modo ibas entendiendo que tener cultura no consistía en acumular información enciclopédica, nada de eso, sino en afilar tu capacidad para establecer conexiones entre dos puntos distantes.


Eloy Tizón, Herido leve. Treinta años de memoria lectora, Páginas de Espuma, Madrid, 2019.

[No tener sueños], José Ovejero

viernes, 1 de noviembre de 2019
Tetsuya Ishida


Meterme en la cama con una sonrisa satisfecha. Apagar la luz. Dormirme. No tener sueños. Eso es importante: no tener sueños. Porque la felicidad, digan lo que digan, consiste precisamente en eso: no tener sueños.


José Ovejero, Insurrección, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2019.