Después de cenar, Joan Margarit

miércoles, 10 de julio de 2013
La puerta abierta, Léon Spilliaert

DESPUÉS DE CENAR

Han llamado a la puerta y voy a abrir,
pero no hay nadie.
Pienso en los que amo y no vendrán.
No cierro y mantengo la bienvenida.
Espero con la mano en el marco.
La vida se ha afianzado en el dolor
como las casas sobre los cimientos.
Sé por quién me demoro dejando el haz de luz
hospitalario en la desierta calle.


Joan Margarit, Se pierde la señal, Visor, Madrid, 2013, p. 17.


Reckon, Adriana Bañares

martes, 9 de julio de 2013
Pareja con luz, Nathan Oliveira

RECKON

   Mírate. Míranos en esta foto. Mira cómo me miras, casi con tristeza, como si supieras lo lejos que me encontraba ya de ti. Mírate. Míranos. Tenías razón cuando dijiste que pasaron cuatro meses. Mírate. Me querías demasiado. Mírate. Piensas que estoy guapa aun llevando esos pelos. Culpándote de lo que está pasando, por quererme demasiado. Somos tan pequeños. Estamos pixelados. Me miras como si quisieras retroceder en el tiempo. Me miras sabiendo que no nos salvará ese concierto. Me miras sabiendo que vamos a terminar pronto, pero no siendo lo bastante valiente como para darlo tú por acabado. Mírate. Mírame. Estaba cansada. Cansada de no verte. De esperarte en la estación. Cansada de sentirme menos inteligente a tu lado. Cansada de quererte tanto. Mira el resto de la gente. Cómo sonríen. Cómo miran hacia el frente. Mírame. Cabizbaja. Mírate. Me miras. Míranos. Estamos ausentes. Dónde estamos.


Adriana Bañares, Ánima esquiva, Origami, Jerez de la Frontera, 2013.

[Hay momentos en que olvidas...], Gabriel Josipovici

lunes, 8 de julio de 2013
Lenguaje roto, José Parlá


   Hay momentos en que olvidas a qué obedece todo esto, por qué en su día empezaste y a dónde quieres llegar. Nos pasamos toda la vida rodeados de lenguas que no acabamos de descifrar, que acabamos de entender. De ahí los cuentos de hadas sobre anillos mágicos que te dan acceso al idioma de los pájaros y las bestias. Pero incluso nuestros seres más queridos hablan un idioma que no acabamos de entender por completo. No falla, las cosas más importantes no se dicen o se dicen de forma equivocada. No falla. Yo he escrito para escurrir el desconcierto y la evasión, igual que se escurre una toalla para que suelte el agua. No para decir algo, sino para aclarar las cosas de modo que se pueda decir algo. Nunca lo he conseguido. Mis palabras han sido toscas, les ha faltado fluidez, y cada frase que escrito, en lugar de mantenerse ahí como una roca, no llevaba sino el eco de mi propia voz quejumbrosa y a ratos petulante. Supongo que es por eso por lo que uno sigue intentándolo una y otra vez.


Gabriel Josipovici, Moo Park, Cómplices, Barcelona, 2012, pp. 161-162.

El pino, Vladimir Holan

viernes, 5 de julio de 2013
Pino serpenteante en Kenick Burn, David W [Coigach]

EL PINO

¡Qué hermoso es ese viejo pino blanco
de las colinas de tu infancia
que hoy has vuelto a visitar"…
A su susurro recuerdas a tus muertos
y piensas cuándo te tocará a ti.
A su susurro te sientes
como si hubieras acabado de escribir tu último libro
y ahora tuvieras que callarte y llorar
para que brotara la palabra…

¿Qué fue de tu vida? Abandonaste conocido por desconocido.
¿Y tu destino? Una sola vez te sonrió
y tú no estabas allí…


Vladimir Holan, Dolor, Hiperión, Madrid, 2001, p. 112.

[Todo centro...], Carlos Skliar

jueves, 4 de julio de 2013
 El ojo globo, Odilon Redon


   Todo centro tiene miedo de lo que parece ser su periferia. En los bordes laterales de los ojos habitan todas las cosas que decidimos no mirar y que nos hablan a raudales. Por eso pestañear es clausurar los costados por donde intentan ascender los amores inconclusos, las miserias disimuladas, la infancia remota y perdida. La mirada no es un punto fijo sobre el que decidimos nada, sino una circunferencia mayúscula repleta de palabras pisoteadas. Abrir los ojos es, en cierto modo, pedirle perdón a todo aquello que alguna vez hemos ignorado.


Carlos Skliar, No tienen prisa las palabras, Candaya, Barcelona, 2012, p. 153.

[Entender], William Saroyan

martes, 2 de julio de 2013
Silencio, Kasia Derwinska


    —No quiero cena. Nos gusta salir a comprar algo y luego sentarnos a comérnoslo juntos. No te molestes en preparar cena. —Hizo una pausa—. Este trabajo es lo mejor que me ha pasado nunca, pero hace que la escuela parezca una tontería.
    —Por supuesto —dijo la señora Macauley—. La escuela solamente sirve para evitar que los niños estén en la calle, pero tarde o temprano tienen que salir al mundo real, les guste o no. Es natural que a los padres y a las madres les dé miedo que sus hijos salgan al mundo, pero no hay de qué tener miedo. El mundo está lleno de criaturas asustadas, se asustan entre ellas. Intenta entender —continuó—. Intenta amar a todo el mundo que te encuentres. Yo estaré esperándote en este salón todas las noches. Pero no hace falta que entres y hables conmigo a menos que necesites hacerlo. Yo lo entenderé. Sé que habrá veces en que el corazón será incapaz de darle a tu lengua una sola palabra que pronunciar. —Se detuvo y miró al chico. —Estás cansado, ahora tienes que irte a dormir —dijo la señora Macauley.
    —Muy bien —dijo el chico, y se fue a su habitación.


William Saroyan, La comedia humana, Acantilado, Barcelona, 2004, p. 30.

[Nada de una vez...], Samuel Beckett

lunes, 1 de julio de 2013
Lava rezumante, Bryan Lee


   Nada de una vez. Nada de una vez en el ahora sin pasado. Nada de nada de ninguna. ¿Cuándo antes las sombras peor? ¿Lo tenue antes más? ¿Cuándo si no una vez? Sin una vez el vacío sin más. Ni por asomo más. Ni menos. Sin una vez hasta que más no.
   Vuelta a rezumar prueba a empeorar los huecos. Aquellos entonces cuando en modo alguno aún. Desdecir entonces todo ya no. Nada de todo ya no. Sólo en modo alguno algún. Nada de todo ya no y en modo alguno aún. Todo allí como ahora cuando de algún modo aún. Lo tenue. El vacío. Las sombras. Sólo las palabras ya no. Rezumar ya no. Hasta rezumar otra vez y aún. De algún modo rezumar aún.


Samuel Beckett, Rumbo a peor, Lumen, Barcelona, 2001, p. 67. Traducción de Libertad Aguilera, Daniel Aguirre Oteiza, Gabriel Dols, Roberto Falcó y Miguel Marínez-Lage.