[Manchas Rorschach], Luigi Amara

jueves, 14 de enero de 2016
Maria João Franco

Al cabo las fotos se convierten
en tantas manchas Rorschach.
Ya no era una mujer, sino el perchero
de los peores presagios;
una rama invitante
para mis cuervos más inmundos.

(Al cabo las manchas se confunden
‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ ‍‍ ‍‍‍‍‍‍ con los rostros
que no podemos olvidar).


Luigi Amara, Nu)n(ca, Sexto Piso, Madrid, 2015, p.79.
  

[Líquidos de revelado], Matías Candeira

lunes, 11 de enero de 2016
El abrazo, Kerstin Kuntze


Hay ciertas imágenes que la memoria no falsea una vez que los líquidos de revelado se quedan alojados en la carne.


Matías Candeira, Fiebre, Candaya, Barcelona, 2015, p. 152.

[Tus ojos...], Edvard Munch

domingo, 10 de enero de 2016
La sirena, Edvard Munch



— Tus ojos son tan grandes — grandes
como medio cielo cuando estás
tan cerca de mí — y tu melena
como un polvo de oro
La boca no Ia veo — solo veo
que sonríes —



Edvard Munch, El friso de la vida, Nórdica, Madrid, 2015, p. 89.
  

[El borrado automático del pasado], Jonathan Crary

sábado, 9 de enero de 2016
Shōji Ueda


Ahora, la brevedad del intervalo antes de que un producto de alta tecnología se convierta literalmente en basura requiere de la coexistencia de dos actitudes contradictorias: por un lado, la necesidad y/o el deseo inicial por el producto y, por el otro, una identificación positiva con el inexorable proceso de cancelación y sustitución. La aceleración de la producción de las novedades es una desactivación de la memoria colectiva. Eso significa que la evaporación del conocimiento histórico ya no tiene que ser implementada de arriba abajo. Las condiciones del acceso a la comunicación e información a nivel cotidiano aseguran el borrado automático del pasado como parte de la construcción espectral del presente.


Jonathan Crary, 24/7: capitalismo tardio y el fin del sueño, Ariel, Madrid, 2015, p. 55. 
 

[Un buey...], Christian Bobin

jueves, 7 de enero de 2016
 Anselm Kiefer


   Un buey. Un buey con alas. Eso exactamente es lo que soy. Un buey que tiene plantadas en la espalda, entre los hombros, dos alas minúsculas ligeramente más gruesas que dos jorobas. La mayor parte del tiempo las alas están en reposo. Cuando están en movimiento, sólo desplazan un poco de aire, el buey se eleva un milimetro por encima del suelo —pero eso basta para volar, basta de sobra.


Christian Bobin, Autorretrato con radiador, Árdora, Madrid, 2006, p. 23.
  

[Largo pasillo...]

miércoles, 6 de enero de 2016
  Corridor, Duane Ditty


Largo pasillo
—si es que una sola puerta
fuera posible.

[Cuando llegue el invierno], Belén Gopegui

lunes, 4 de enero de 2016
Atardecer nevado, Suren Manvelyan


   Yo miro a los que siguen, Félix, y pienso que no me iré nunca. A veces sueño despierto que semana tras semana acabaremos encontrándoles. A los que se cansaron, a los que desistieron pero siguen. Luego vuelvo a la tierra y recuerdo lo que dijo Elo: "Cuando llegue el invierno va a ser difícil mantener los cultivos con vida." 
   Verás, Félix, antes de empezar, de lo que yo llamo empezar, ya te digo: reunirse, organizarse, todas estas cosas. Bueno, el caso es que antes yo habría puesto el punto final en la frase de Elo, conmovido con la tristeza que encierra. Pero fíjate, estar con gente como tú me ha hecho confiado. No, ingenuo no, he dicho confiado. Confío en nosotros. Por ejemplo pienso que nosotros no somos los cultivos, no somos tan frágiles; cuando llegue el invierno, seguiremos.


Belén Gopegui, El padre de Blancanieves, Anagrama, Barcelona, 2007, p. 282.