Vacío, Abel Murcia

sábado, 31 de octubre de 2009


VACÍO

El viento no recorre las paredes
aquí dentro, ni forma remolinos
en todos los rincones,
ni juega con las hojas de los árboles,
ni borra de la arena la espuma de las olas.
Aquí dentro la mesa está en su sitio,
el sofá en su lugar,
las sillas ordenadas,
formando en un desfile sin público ni orquesta.
Aquí dentro
a veces estoy yo, pero no ahora.
Tampoco estoy ahí fuera.
Si alguien me encuentra, sea donde sea,
que busque, por favor,
una oficina
de sujetos perdidos.



Abel Murcia, Kilómetro 43, Bartleby Editores, Madrid, 2008, página 40.

[Esta lenta grisura...], Tomás Segovia

jueves, 29 de octubre de 2009


Esta lenta grisura nos cuida bien el mundo
Suaviza sus aristas sus destellos sus choques
Lo vela dulcemente adormecido
En esa protegida lejanía
Por cuyas blandas playas imprecisas
Tan delicadamente el tiempo se desplaza

También puede un sopor salvarnos
Pues qué sería muchas veces
De nuestra inútil caza de la vida
Y su esfuerzo hecho añicos
Si no hubiera estas horas
Detrás de un gris dintel tan bajo
Que no puede colarse la violencia en ellas
Y la fragilidad del mundo queda a salvo.



Tomás Segovia, Aluvial (Poemas 2007-2008), Pre-Textos, Valencia, 2009, página 41.

La caza del carnero salvaje, Haruki Murakami

martes, 27 de octubre de 2009

Hay sueños simbólicos, y hay una realidad simbolizada por tales sueños. O bien, hay una realidad simbólica, y hay sueños simbolizados por tal realidad. El símbolo es lo que podría denominarse el alcalde honorario del universo de las lombrices. En el seno de este universo, no resulta asombroso el hecho de que una vaca ande buscando unas pinzas. Y es probable que, si las busca sin desfallecer, llegue a encontrarlas, más pronto o más tarde. Aunque éste es un problema que no me concierne.

Sin embargo, en el supuesto de que la vaca pretenda hacerse con las pinzas valiéndose de mí, la situación cambia radicalmente. Sucede entonces que me veo forzado a penetrar en un universo regido por una lógica que no tiene nada que ver con la que rige en el mío. Y una vez dentro de este universo de lógica tan diferente, lo más angustioso es que las conversaciones son diálogos inacabables e incongruentes. Le pregunto a la vaca: «¿Para qué quieres unas pinzas?» Y ella responde: «Porque no tengo nada que llevarme al estómago.» Le pregunto: «Si lo que tienes es hambre, ¿para qué necesitas unas pinzas?» Ella responde: «Para sujetar la rama de un melocotonero.» Le pregunto: «¿Por qué de un melocotonero?» Ella responde: «Oye, ¿acaso no te he dado mi ventilador?» Y así podríamos seguir por los siglos de los siglos. De modo que, mientras se desarrolla esta conversación insoportablemente absurda, la vaca empieza a parecerme odiosa, y yo le resulto cada vez más antipático. Así es el universo de las lombrices. Para escapar de él, no hay más camino que tener otro sueño simbólico.




Haruki Murakami, La caza del carnero salvaje, Anagrama, Barcelona, 2009, páginas 76-77.

Benjamin Biolay - La superbe (2009)

domingo, 25 de octubre de 2009

Cd 1

1. La superbe
2. 15 août
3. Padam
4. Miss Catastrophe
5. Ton héritage
6. Si tu suis mon regard
7. Night Shop
8. Tu es mon amour
9. Sans viser personne
10. La toxicomanie
11. Brandt Rhapsodie

Cd 2

1. L'espoir fait vivre
2. Prenons le large
3. Tout ça me tourmente
4. Assez parlé de moi
5. Buenos Aires
6. Raté
7. Lyon presqu'île
8. Mélancolique
9. Reviens mon amour
10. Jaloux de tout
11. 15 septembre
12. Les grands ensembles


Descarga:
Cd 1: http://lix.in/-68ca66
Cd 2: http://lix.in/-68cc1e

[Cae la tarde...], Tomás Segovia

viernes, 23 de octubre de 2009


Cae la tarde y los árboles están cansados
Siguen en pie pero ya no tan convencidos
Como cuando en el alba
La luz los rescató de la ceguera
Ahora ya no les importa tanto
Andar bien dibujados por el día
Nos hemos vuelto todos pensativos
Pero seguimos todos yo también como el resto
De las cosas del mundo vivos en la fatiga
La fatiga no anula ni desdice
Nunca ahogó la fatiga ninguna lealtad
Más bien la abraza siempre
Para seguir el viaje juntas
Y mientras va cayendo la renuente tarde
Los árboles cansados no han dejado un momento
De pensar en sus hojas lealmente.



Tomás Segovia, Aluvial (Poemas 2007-2008), Pre-Textos, Valencia, 2009, p. 21.

[Camino entre la espuma...], Agustín Fernández Mallo



Camino entre la espuma cristalizada de una civilización. Se secó mil quinientos años a.C. nadie sabe por qué. Y no veo rastro de grandes templos que reflejaran la amenaza de dioses, ni vestigios de ejércitos y esclavos; tampoco dibujos musculados, sino de trazo aristocrático. Knossos. Si por este agujero se coló en Occidente la primera cultura volcada en los sentidos, ¿qué queda hoy de todo aquello? ¿Dónde hallar la mirilla de este palacio, neocortex de Occidente? —alguien rastrea con videocámara; se confunde—. ¿Es el voyeur aquel atrofiado que no supo aprender de los sonidos? ¿Y qué nos contaría el opuesto, que puede escuchar lejanísimas voces? ¿Acaso que no fue Teseo quien desanduvo el hilo sino el Minotauro disfrazado de Teseo, y que por eso heredamos este mundo metastático e inverso? Pero corresponde a las ruinas interrogar, ya que son el argumento del tiempo. Llevé el oído al suelo; escuché un bisbibeo de hombres y mujeres. Ensimismados, como la luz bajo la lupa, decían que el tiempo cuando es Tiempo nunca escoge para viajar la línea recta, pero tampoco la curva; se anuda sobre cualquier objeto —una taza, una idea, un pigmento— y permanece.



Agustín Fernández Mallo, Creta Lateral Travelling, Sloper, Palma de Mallorca, 2008,páginas 18-19.

Imagen, Enric Sòria

lunes, 19 de octubre de 2009


IMAGEN

Botella abandonada.
Bajo la lluvia
receptáculo aún.

Imagen de poema
para ojos japoneses.




Enric Sòria, Andén de cercanías, Pre-Textos, Valencia, 1996, página 79.