[Mi vida no tiene argumento...], José Ovejero

martes, 8 de diciembre de 2015
Corinne Mercadier


   Mi vida no tiene argumento. Es angustioso, no porque no sepa cómo termina, sino porque no sé en qué parte de la película me encuentro, ni siquiera puedo decir si lo que estoy viviendo ahora mismo va a desaparecer durante el montaje. ¿Y si mi vida no fuera más que esas imágenes que se eliminan porque no aportan nada a la historia?


José Ovejero, Los ángeles feroces, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2015.

[La melodía], Edvard Munch

domingo, 6 de diciembre de 2015
Dos personas. Los solitarios, Edvard Munch

El amor es como la melodía
al final de la pieza musical —
— cada vez aparece menos
— pero aparece — una sola vez
entra la melodía con algo de la fuerza
del comienzo — luego se acaba
Como una noche en la playa
después de un día de viento —
Ves una sola ola — larga
moverse pesada cansinamente
hacia ti — no sabes si te alcanzará
— pero al final rompe contra
tus pies — y luego llega otra — y otra —
Y te embarga una tristeza suave — extraña
estás muy solo
luego la gran soledad



Edvard Munch, El friso de la vida, Nórdica, Madrid, 2015.
  

[Lo que se empeña en vivir], Christian Bobin

miércoles, 2 de diciembre de 2015
Dan Brien


   La manera más pertinente de conocer a una sociedad es mirarla a partir de los lugares donde lo humano está en vías de olvido, y orientar de ese modo el pensamiento: de abajo hacia arriba. Veríamos entonces lo que es falso, muerto, irreal, y nos quedaríamos deslumbrados por los numerosos milagros restantes —imágenes de animales, de árboles, de rostros, palabras que escapan y encantan. Porque con las sociedades pasa como con los individuos: lo real se encuentra siempre del lado de lo refractario, de lo fugitivo, de lo resistente, de todo lo que tratamos de calmar, ordenar, hacer callar, y que a pesar de todo vuelve, y vuelve de nuevo, y vuelve sin cesar —incorregible. La escritura está de ese lado. Todo lo que se empeña en vivir está de ese lado.



Christian Bobin, Autorretrato con radiador, Árdora, Madrid, 2006, p. 105. 
 

[Pieza de origami], Luigi Amara

martes, 1 de diciembre de 2015
 Las ventanas del alba, René Magritte


(Una mujer
doblando y desdoblando su sonrisa
en una hoja de papel.
Una mujer que no recuerda cómo era
aquella hermosa pieza de origami
que antes lograba sin esfuerzo).»



Luigi Amara, Nu)n(ca, Sexto Piso, Madrid, 2015, p. 32.

 

[Complot de la memoria], Emilio Pedro Gómez

domingo, 29 de noviembre de 2015
La ventana, René Magritte


Lo que en su inercia elige
                                           la mirada
y abandona después sin despedirse
ni adueñarse de su fugacidad.

No ve el fuera de campo,
el argumento oblicuo de los días,
qué conoce la mano
                                en lo incompleto
con que el azar la roza.

Si gira el ojo
                        se desanda
a recuerdos lisiados.
Complot de la memoria:
                                        no desvela
lo que pudimos ver.



Emilio Pedro Gómez, Motivos de horizonte, Enkuadres, Valencia, 2015, p. 55.
  

Buhardillas, Verónica Aranda

sábado, 28 de noviembre de 2015
La buhardilla, Edward Weston


BUHARDILLAS

Era el deseo y sus superlativos,
las pensiones modestas con colchas de ganchillo
que daban a los patios interiores.

Y después la locura con sus cercos
y sus paseos tristes de Sabbath.
Cada cuerpo encerraba
la memoria del tacto,
una forma distinta de poema.

Nos amamos, fue hermoso
el viento de noviembre en las buhardillas
antes de que llegaran los silencios.


Verónica Aranda, Café Hafa, El Sastre de Apollinaire, Madrid, 2015, p. 78.
 

[Prestado siempre...], Chantal Maillard

viernes, 27 de noviembre de 2015
Haruka Saitō

Prestado siempre el equi­lib­rio.
(El) hilo o cable tenso por encima
nunca col­mado del abismo.

Vieja metá­fora el abismo,
servi­ble aún.
                    Ten­sar la cuerda pues.
Sólo eso
al levantarse.


Chantal Maillard, La herida en la lengua, Tusquets, Barcelona, 2015, p. 17.