Barco de vela y sirenas, René Magritte
Las más de las veces, lo que uno busca o querría buscar en el otro confín del mundo se encuentra precisamente ahí al lado.
No me di cuenta, no me daba cuenta, pero de lo que se trata es de que hemos transformado un balcón en un barco de vela. Y a partir de ahí, todas las singladuras son posibles.
No me di cuenta, no me daba cuenta, pero de lo que se trata es de que hemos transformado un balcón en un barco de vela. Y a partir de ahí, todas las singladuras son posibles.
Jorge Riechmann, Ahí es nada, El Gallo de Oro, Bilbao, 2014, p. 48.
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